"Es una manera de tocar e interpretar diferente, especial, que nos atreveríamos a llamar de escuela, de genética musical. No nos referimos sólo a perfección técnica, o a un bien resuelto ensamblaje, sino a una especie de fuego, un entusiasmo y una implicación que se transmite a la música que tocan y que deja boquiabierto a quien lo escucha"

Xavier Chavarria, Revista Musical Catalana